¡Qué hago con este dolor de cuello y espalda!

El dolor en la parte superior de la espalda, hombros y cuello es uno de los más frecuentes y hasta 7 de cada 10 personas lo van a padecer el algún momento de sus vidas. Para combatirlo, el primer paso es conocer qué músculos están implicados y cómo fortalecerlos.

Los músculos del cuello y hombros no solo soportan el peso de la cabeza, sino que además deben realizar una gran variedad de movimientos finos y precisos que nos permiten girar la cabeza en múltiples direcciones, asentir, negar, etc. Asimismo, el estrés en muchas personas provoca que el peso recaiga sobre esta zona del cuerpo sintiendo aún más molestias.

Cuando sientes dolor en el cuello y los hombros, el principal músculo implicado suele ser el trapecio, pudiendo ser también el responsable de ciertos dolores de cabeza, que se sienten sobre todo en la parte posterior.

A menudo, el músculo trapecio y otros músculos del cuello, hombros y espalda están debilitados por la falta de ejercicio, lo que favorece que se vean más afectados por las malas posturas o el estrés. Por ello es importante realizar a diario ejercicios que fortalezcan estos músculos.

Con gestos sencillos se puede evitar o corregir este tipo de dolor. Por ejemplo, un ejercicio práctico es sentarte en una silla con la espalda recta y mover el cuello para ambos lados como si dijeras que “No”. Recuerda que los movimientos ha de ser lento para no dañar ningún músculo.

Otra técnica es la del frotamiento que trata en deslizar las manos por toda la nuca de arriba a abajo haciendo presión leve. Para estirar y fortalecer el cuello se debe inclinar la cabeza lo más abajo posible y volver hacia atrás lo más que se pueda. para ello abre la boca somo si fueras a bostezar para que los músculos eliminen la tensión.

Aparte de estos consejos hay situaciones en las que el dolor de cuello se pueden evitar como, no dormir con almohadas muy altas, sentarse siempre en una posición correcta, levantar objetos del suelo con cuidado. En el caso de las mujeres, no usar zapatos de tacón excesivamente altos, nunca se debe dormir boca abajo y, fundamental, realizar descansos frecuentes cambiando la posición, sobre todo, si vas a permanecer sentado frente a un ordenador durante mucho tiempo.