Mejorar las hemorroides, una cuestión de cambiar hacia hábitos más saludables

Se trata de una dolencia muy frecuente y molesta en adultos, que afecta a casi la mitad de la población en España que, en algunos casos, requerirá intervención quirúrgica.

Las hemorroides o coloquialmente conocidas como «almorranas» es mucho más común de lo que parece en personas adultas, especialmente entre 25 y 60 años y mujeres embarazadas. Aparecen cuando se produce un aumento de presión en las almohadillas de tejido situadas en el ano o parte inferior del recto, una zona que contienen muchas arterias y venas, produciendo bolsas de sangre acumuladas que se hinchan e irritan produciendo un cuadro sintomático que incluye dolor, picor, escozor e incluso sangrado de forma continúa o habitual.

Son muchas las causas de la aparición de esta afección por lo que casi puede padecerlo cualquier persona adulta. Estreñimiento, herencia genética, esfuerzo sobre-abdominal causado por el embarazo, malos hábitos alimentarios y edad avanzada son las más comunes.

Igualmente existen diferentes grados de hemorroides, desde el más leve, con mínimas molestias y sangrado, hasta más avanzadas con dolores agudos, molestias continuas y problemas para defecar debio al propio dolor. Generalmente, se trata de cuadros episódicos, es decir, se dan cada cierto tiempo y desaparecen con el tratamiento adecuado para volver de forma periódica.

Para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen hemorroides, es básico cambiar algunos hábitos, especialmente los alimenticios, y tomar precauciones. Así, lo primero y fundamental es evitar el estreñimiento por medio del ejercicio físico regular, una alimentación equilibrada y abundante ingesta de líquidos, a lo que hay que unir la necesidad de acudir a un especialista médico cuando se den las primeras molestias para contar con el tratamiento adecuado y evitar que la situación empeore o se agrave.

En este sentido, además de una alimentación equilibrada, es recomendable aumentar la ingesta de fibra en la diaeta diaria aumentando el consumo de productos integrales, frutas y verduras. Asimismo, no se debe comer picantes, grasas y especias, alimentos que producen gases como las legumbres y moderar el consumo de arroz, azúcares, caramelos y quesos curados, que favorecen el estreñimiento.

Por otro lado es importante evitar los sobreesfuerzos a la hora de acudir al baño como por ejemplo no reprimir el deseo de defecar o permanecer demasiado tiempo en el retrete. A esto hay que sumar la importancia de la higiene anal con baños de agua tibia y jabón neutro durante varias veces al día y el uso de cremas anihemorroidales o vaselina para evitar irritaciones.

Permanecer mucho tiempo sentado sea por la razón que sea (descanso, trabajo, etc.) cuando se padece hemorroides no es muy recomendable pero, si no hay más remedio, se aconseja acolchar el asiento y levantarse regularmente para caminar un poco evitando una presión excesiva y continua.

Por último, además del tratamiento indicado por el profesional médico, puede ser útil recurrir a anestésicos naturales como compresas de manzanilla, secuencias de calor-frío o aplicr hielo en la zona afectada.