Dulces, galletas, fritos,…. son sinónimos de sobrepeso y obesidad si se consumen en exceso y enemigos cuando llevamos a cabo una dieta porque existen momentos donde se necesita grandes esfuerzos para dejar de comerlos.
Y es que el antojo por dulces como el chocolate o picar entre horas productos como patatas fritas o galletas han acabo con la resistencia de muchas personas por llevar a cabo dietas a pesar de sus esfuerzos realizados. Esto se debe principalmente porque pueden existir desniveles hormonales y neuroquímicos que alteran la capacidad del cuerpo de producir serotonina. Esta hormona, juega un papel vital en el bienestar general, ya que es la responsable de que se experimenten sentimientos de felicidad y satisfacción. Cuando esta baja, la persona puede sufrir irritabilidad, dolores de cabeza, y cambios negativos en el estado de animo que pueden llegar hasta depresión severa. Así, una dosis de azúcar puede ayudar al cuerpo a compensar los niveles de serotonina para sentirse mejor.
No obstante, esto tiene un problema principal ya que se trata de un remedio temporal que requiere cada vez y de forma periódica el consumo de más alimentos de este tipo, mientras que una sobrecarga de azúcar o carbohidratos pueden ser perjudicial para la salud si se abusa.
Todo ello, hace considerar a los expertos la posibilidad de que exista adicción a los alimentos con gran cantidad de carbohidratos y, por tanto, la búsqueda de soluciones que ayuden a las personas que lo padecen. En este sentido, proponemos a continuación una serie de consejos que favorezcan a abandonar hábitos alimenticios perjudiciales para la salud como el exceso de dulces, golosinas o fritos.
Así, en primer lugar, cada uno debemos ser conocedores de nuestro cuerpo y sus necesidades. Es decir, si sabemos que siempre tenemos hambre a media mañana, debemos llevar encima alimentos nutritivos y saludables que permitan evitar tentaciones.
Relacionado con esto está la forma en la que comemos. Debemos reconocer cuándo estamos satisfechos y parar en este punto, sin necesidad de llenarse demasiado. A esto puede ayudar una actitud positiva ante la comida, disfrutando del momento, masticando de forma adecuada, sin prisas, con el objetivo que el cuerpo detecte cuándo se está satisfecho y debemos parar.
Los horarios de comidas también son importantes porque permite adquirir hábitos saludables y evitan tener hambre entre horas y, por tanto, recurrir a dulces y golosinas para saciarse. Es necesario intentar realizar al menos cuatro comidas principales (desayuno, almuerzo, merienda y cena) a lo que hay que sumar un aperitivo a media mañana. El objetivo es no pasar demasiadas horas sin ingerir alimentos y evitar así comidas copiosas y pocos saludables.
Conocer los alimentos y sus propiedades ayuda a elegir mejor lo que se va a comer y en qué momento. Esto no sólo permite llevar a cabo una dieta sana y equilibrada sino que también permite disfrutar de algún «capricho dulce» en momentos determinados sin necesidad de que sea perjudicial. Entre los aspectos a tener en cuenta sobre los alimentos destacan aquellos que sean ricos en fibra, proteínas y minerales como frutas y verduras. Pero también tienen cabida otros alimentos que contienen carbohidratos pero no son ricos en azúcares como el pan 100% integral, pasta integral, y cereales integrales.
Aunque parezca una contradicción, es recomendable no eliminar de forma definitiva la ingesta de alimentos con azúcares sino que hay que reducirlo. Salvo problemas severos de salud, como la diabetes por ejemplo, se puede llevar una dieta equilibrada al 90% sin tener que rechazar la siempre presente tentación de dulces (helados,chocolate, pasteles,…). Entre otras cosas, porque los carbohidratos también son necesarios para el organismo y porque, como hemos comentado anteriormente, influyen en nuestra actitud. A esto ayuda la cada vez mayor proliferación de productos bajos en grasa, calorías o azúcares en refrescos, helados, dulces, …
Por último, es conveniente realizar actividades que ayuden a evadirse de todos los problemas, incluidos la comida, por supuesto. Deben ser acciones del agrado de la persona y que, por norma general, incluya algún tipo de actividad física como pasear, practicar alguna actividad deportiva, jugar con los hijos, … Pero también aficiones o actividades lúdicas como compartir tiempo con familia y amigos en un almuerzo o cena, ir al cine o ir de compra.
Por supuesto, se trata de consejos para llevar una vida más saludable pero siempre recomendamos que, en casos de gravedad o que necesiten mayor atención, es necesario acudir a un médico o especialista que asesore e informe convenientemente. En este sentido, el Centro Médico Los Cerros cuenta con un equipo médico con conocimientos y experiencias en diferentes áreas de la salud, entre los que destaca la nutrición y dietética, con un servicio personalizado.
