¿Quién no mira el móvil mientras va caminando por la calle, cruzando un paso de cebra o en el coche? Cada vez somos más dependientes de los smartphones hasta tal punto que logramos evadirnos de la realidad. El mal uso de los móviles puede provocar graves accidentes que se pueden remediar.
En España se atropella a unas cincuenta personas al año por ir mirando el móvil mientras cruzan la calle. Es uno de los graves riesgos que corremos por manejar nuestro teléfono mientras andamos por la vía pública. Incluso esta actividad tiene nombre: Nomofobia.
En algunas ciudades de Estados Unidos ya se está multando a quienes caminan al tiempo que trastean con su móvil.
Según un estudio, el uso de un teléfono móvil durante los 10 minutos anteriores a un accidente aumenta por cuatro el riesgo de que éste se produzca y de que el conductor tenga una lesión de una gravedad leve o moderada.
En estos tiempos en los que debemos abordar un buen número de compromisos y asimilar quintales de información nueva cada día, se ha puesto de moda el multitasking. Haciendo varias cosas simultáneamente consideramos que haremos más cosas. De hecho, hasta se mantiene el mito de que las mujeres están más versadas para ello. No obstante, a pesar de que poseemos una gran habilidad (ambos sexos) para procesar datos en paralelo gracias a nuestras cien mil millones de neuronas, estamos incapacitados para coordinar dos acciones eficientemente, tal y como ya sospechó Publio Siro en el año 100 a. C.: «Hacer dos cosas a la vez es no hacer ninguna».
