El camino del Rocío también puede ser saludable

En pleno apogeo rociero, cuando muchos peregrinos han iniciado o van a iniciar la peregrinación hacia la aldea almonteña, es necesario recordar algunos consejos que pueden ayudar a cuidar la salud y evitar enfermedades o malestar en los cuerpos de los rocieros o de turistas que quieran conocer esta vivencia.

En primer lugar, hay que recomendar a aquellas personas con problemas cardiovasculares o c evitar esfuerzos que puedan agravar o empeorar cualquier tipo de enfermedad derivada. Esto no quiere decir que no puedan hacer el camino sino realizarlo a su propio ritmo o usando vehículos para el traslado. Los alérgicos también son otro grupo de riesgo debido a su exposición al polvo y polen, por lo que se les recomienda tener a mano los medicamentos prescritos por su médico o alergólogo así como el uso de mascarillas o pañuelos en boca y nariz.

Asimismo, de forma general, se recomienda utilizar protección solar durante todo el día, especialmente en las horas centrales cuando más aprieta el sol. Relacionado con esto, se recomienda mantener el cuerpo bien hidratado ingeriendo líquido, especialmente agua o zumos, varias veces, en tragos cortos pero continuos.

La ropa y el calzado también juegan un papel fundamental a la hora de cuidarse durante el camino rociero. Se recomienda llevar ropa ligera, cómoda y que pese poco. Esto se extiende también al traje rociero que puede cumplir con estos requisitos sin tener que estar alejado a la moda de cada temporada. Evitar los colores oscuros apostando por tonos claros o pastel es ideal para evitar pasar más calor. En el caso de los hombres especialmente, llevar gorro o sombrero puede ayudar a evitar golpes de calor o lipotimias.

Respecto al calzado, se recomienda también comodidad para evitar torceduras de tobillos o lesiones derivadas. Es importante también incluir botas de agua para evitar tener los pies mojados tras el paso por ríos o zonas con agua. No olvidar tampoco las conocidas tiritas o antiampollas, para posibles heridas o infecciones en los pies.

Una caña, bastón o palo, puede resultar útil para apoyarse y ayudarse durante el Camino, especialmente por zonas de difícil acceso, aunque se recomienda cambiar el apoyo (mano izquierda y derecha) cada cierto tiempo para evitar molestias en la espalda por descompensación.

Por último, como norma general, se deben evitar los excesos de comida y bebidas alcohólicas para evitar molestias estomacales, indigestiones, mareos, deshidratación o molestias que pueden empeorar con el paso de las horas. También se recomienda llevar alguna medicina de tratamiento del malestar en general, tipo analgésicos o antipiréticos, en caso de necesidad por dolor o malestar leve. Y, como no puede ser de otra forma, en caso de sentirse mal, sin fuerzas, con fiebre o vómitos, acudir a algún punto o responsable médico que se pone a disposición de todos los peregrinos durante el camnio y estancia en El Rocío.