Los viajes (especialmente en avión), los baños en piscinas o playas, e incluso la visita a zonas de gran altitud en vacaciones, hacen del verano una época durante la cual es frecuente sufrir los molestos tapones en los oídos.
Estos tapones se producen principalmente por el cerumen, un aceite ceroso segregado en el conducto auditivo segrega que se abre paso hasta la abertura del oído donde, generalmente se cae o se elimina mediante lavados. Pero en muchos casos, la cera puede acumularse, endurecerse y bloquear el conducto auditivo externo generando molestias, secreción de líquidos, pérdida de audición e incluso dolor.
Aunque el cerumen es una protección natural del oído impidiendo la penetración de polvo, bacterias y otros microorganismos, o pequeños objetos, cuando se produce más cera de la que puede eliminarse, se endurece por causas exógenas (agua, presión,…) o se produce una mala práctica de higiene (empujando la cera hacia dentro del conducto auditivo), se convierte en un problema para la salud.
Los principales síntomas son la sensación de entaponamiento, ruidos internos (tinnitus), disminución de la capacidad auditiva, o dolor. En cualquier caso suele ser un caso molesto pero leve, que puede tratarse en casa con remedios caseros o medicamentos, aunque se recomienda, e incluso es obligatorio según el caso, visitar al otorrino.
Así, se debe acudir al especialista cuando no se puede extraer la cera en casa después de varios días o si presenta otros síntomas diferentes como secreción del oído, dolor, fiebre o persiste la pérdida auditiva después de limpiar la cera. De esta forma se valorará el diagnóstico y tratamiento por parte del otorrino que puede llevar a cabo las operaciones para la extracción del tapón si lo cree conveniente.
Tratamiento en casa
Como hemos comentado anteriormente, los tapones de cera pueden tratarse en casa ablandando la cera en el oído con diferentes productos: aceite para bebés, medicamente en gotas, glicerina, vaselina líquida o agua templada, por ejemplo.
Pero, en primer lugar, hay que asegurarse que no se tiene ninguna infección de oído y no existe supuración alguna, ya que podría generar en otros problemas como la perforación del tímpano. Además, es necesario detener cualquier maniobra en caso de no obtener los resultados esperados.
De forma general, existen varios métodos que ayudan a reblandecer la cera y, por tanto, favorecer a la eliminación del tapón:
- Extraer la cera por lavado: Utilizando agua templada, se irriga el conducto auditivo con una jeringa con un pequeño chorro de agua contra la pared del conducto auditivo cerca del tapón de cerumen. Esta maniobra se puede repetir varias veces hasta la limpieza definitiva, pasando después de extraer la cera a secar el oído completamentecon unas gotas de alcohol, o un secador de pelo en potencia baja. Sin embargo, ees posible que no sirva si el tapón se ha endurecido mucho en el interior del oído.
- Reblandecer el tapón de cera: Existen varios productos que pueden ayudar a esta tarea, desde productos caseros con agua tibia con sal, agua oxigenada o vinagre, hasta aceite de bebé. La forma en ambos casos puede ser a través de echar dos o tres gotas varias veces al día en el conducto auditivo con la cabeza inclinada o introduciendo en la parte externa del oído una bola de algodón impregnada con algunas de estas soluciones. También se puede optar por unas gotas de productos específicos para esta tarea pero siempre bajo prescripción médica o farmacéutica.
No obstante, como recomendación general, no debe introducirse de forma profunda ningún material de limpieza (algodón, bastoncillos, etc..) siendo preferible la higiene del oído con un secado a través de pañuelo o una toalla fina.
El oído es una parte muy delicada e importante de nuestro cuerpo, así que mejor cuidarla y prevenir riesgos con una revisión semestral o, al menos, anual antes del verano y siempre en manos de profesionales. Por ello, en el Centro Médico Los Cerros contamos con un área específica de otorrinolaringología para tratar afecciones de oído, nariz y senos paranasales, faringe, laringe y cuello, desde recién nacido hasta adultos.
