Nuestro principal objetivo es la buena alimentación ya que es la base de la salud. Como hemos repetido en numerosas ocasiones somos lo que comemos y debemos seguir una dieta para mantenernos en forma.
Bien es cierto que hay veces que esa dieta nos la tenemos que saltar pero tranquilo, siempre y cuando sea con moderación no pasa nada. Estamos a pocos días de Semana Santa y ¿quién se va a resistir a una buena torrija? Si te gusta adelante. Una cosa es «darse un homenaje puntual» y otra es abusar de ellas. Además como todo, las recetas van cambiando y podemos adaptarlas y hacerlas baja en calorías.
El pan es la base de este postre y como sabéis el pan (como tal) no engorda pero sí lo hace la forma de acompañarlo o cocinarlo. Un día es un día pero si no quieres permitirte un paso en falso en tu «operación bikini» también existen las torrijas light que, obviamente, tienen más aporte calórico que una rebanada a secas pero no se acercan, ni de lejos, a la desorbitada suma que alcanzan las de tus pastelería.
La clave está en sustituir los elementos más perjudiciales, véase el azúcar o el aceite, por alternativas más saludables. Por ejemplo os proponemos elaborarlas reduciendo la cantidad de azúcar, con sirope de ágave, la más recomendable. Y, por supuesto, no hay que dejar de lado la miel. Entonces os preguntaréis, ¿el truco? Pues en lugar de freirlas, se asan al horno. No se emplea ni gota de aceite y nuestro cuerpo lo agradecerá. Obviamente no saben exactamente igual pero están realmente buenas y el único ‘secreto’ es evitar un calor excesivo el horno que seque la rebanada. ¿Te animas a probarlo?
