El verano está a la vuelta de la esquina y los más rezagados comienzan la operación biquini a toda prisa. Aunque lo ideal es saber llevar una alimentación sana y ejercicio durante todo el año, es imposible que los gimnasios se llenen a última hora y cada vez haya más gente corriendo por los parques de nuestra ciudad.
Si durante todo el año hemos tenido una vida sedentaria aparecerán al primer día las temidas agujetas. ¿Qué hacer para disimularlas y que no nos duela tanto nuestro cuerpo? Os dejamos unos sencillos consejos.
Nada de agua con azúcar ni cosas por el estilo, ya que no tiene razón de ser. Las agujetas son micro lesiones que se producen en los músculos y que debemos curar con una buena alimentación para que las fibras se reconstruyan, además de con un descanso. Pero existen otros remedios que tenemos a nuestro alcance y que nos harán las cosas más fáciles. Es cierto que existen diversos niveles en cuanto a la intensidad de las agujetas, y por ello vamos a hacer una distinción.
Las agujetas suaves son las más habituales y con las que estamos más acostumbrados a entrenar, aunque sin darnos cuenta limitan mucho el rendimiento cuando tocamos otro grupo muscular.
Para acabar con ellas os recomendamos el uso de agua caliente en la zona afectada, así como friegas suaves que nos ayuden a acelerar el riego sanguíneo y mejorarlo en la zona para conseguir una mayor recuperación. Realizar ejercicio de manera moderada es una alternativa adecuada que nos hará generar adrenalina y acabar con el dolor de manera temporal.
Cuando el dolor es moderado las medidas a adoptar para solucionarlo son diferentes. En estos casos el dolor va acompañado de inflamación, por lo que es recomendable que nos apliquemos pomada antiinflamatoria en la parte afectada, que además mejorará el riego sanguíneo en la zona acelerando la recuperación.
A esto podemos añadirle baños de agua caliente con aceites esenciales y aromaterapia que nos ayudará a recuperarnos mucho más rápido, ya que además de mejorar la circulación en la zona, tendrá un efecto relajante que no podemos pasar por alto en ningún momento.
Cuando el dolor de las agujetas es elevado apenas podemos movernos, ya que la lesión muscular es mayor. En este caso dejaremos de hacer ejercicio físico durante un tiempo y podemos ingerir analgésicos suaves para mitigar el dolor. A esto podemos acompañarlo con duchas de agua fría. Primeramente realizaremos duchas normales con agua caliente y luego dirigiremos un chorro de agua fría a la parte afectada para adormecerla y mitigar el dolor por un momento. Además comer alimentos ricos en magnesio nos ayudará a reactivarnos.
Es importante que tengamos esto en cuenta a la hora de hacer ejercicio. Nunca debemos sobrepasarnos ni en el peso ni en la cantidad si no queremos pagar las consecuencias con agujetas que nos dejarán postrados en el sofá durante unos días.
