Cada vez son más las personas que se apuntan al Crossfit, una práctica deportiva que nació en California en 2001 pero que ha llegado a España recientemente convirtiéndose en un deporte de moda, con más de 156 centros que lo imparten en todo el país. Lo que comenzó siendo como una serie de ejercicios para mejorar el desempeño de los policías de Los Ángeles en EE.UU y miembros del ejército de Estados Unidos posteriormente, ha traspasado fronteras y se ha instalado en los gimnasios con la intención de quedarse.
Pero, ¿en qué consiste el CrossFit? Se trata de entrenamientos cortos pero muy completos y de elevada intensidad, no especializados, que combinan varios tipos de ejercicios, el uso de elementos gimnásticos (cuerda, anillas o barra, por ejemplo) y el condicionamiento metabólico (a través de carreras, remo o salto de comba, entre otros). Esto conlleva una gran variedad de rutina que hace que la persona que lo practica no se aburra y cuente siempre con estímulos nuevos.
De esta forma permite entrenar el cuerpo trabajando sus diferentes capacidades y habilidades, desde la resistencia cardiovascular y respiratoria, a la resistencia muscular, la fuerza, flexibilidad, potencia, velocidad y agilidad, la psicomotricidad, el equilibrio y la precisión.
Esto es la teoría pero, en la práctica, ¿puede realizarlo cualquier persona? Aunque entran en juego condicionantes como la edad o posibles enfermedades, en principio puede practicar CrossFit cualquier persona siempre que adapte la intensidad a sus necesidades, por lo que el papel del entrenador o monitor se considera vital para evitar problemas de salud.
A esto hay que añadir la importancia de la nutrición en esta práctica deportiva que depende del deportista, su forma física y el tipo de entrenamiento. En principio, los nutricionistas recomiendan como regla general mantener elevados depósitos de glucógeno muscular, ya que la intensidad del CrossFit hace que se consuman rápidamente, a través de hidratos de carbono y proteínas. Al mismo tiempo se recomienda evitar alimentos ricos en fibra o muy grasos. Ejemplos de alimentos indicados para este deporte se encuentran la pasta y el arroz, furtas como el plátano, el melocotón o la piña, verduras o carne (pollo, cerdo,…)
Pero tan importante como los alimentos y la cantidad es cómo y cuándo hacerlo. Como depende generalmente de las necesidades y forma física de cada persona, recomendamos la supervisión de un experto en nutrición que guíe cada paso de forma personalizada, como hacemos en el Centro Médico Los Cerros en nuestra área de nutrición y dietética.
Recuerda, tan importante como la alimentación es realizar deporte y el CrossFit es una buena opción siempre que se tomen las medidas adecuadas para no perjudicar la salud.
