De siempre hemos asociado colorear a una actividad meramente para niños. A medidas que nos hacemos mayores vamos dejando de lado los rotuladores y lápices de colores. Hasta ahora. Porque colorear puede ser beneficioso para los adultos por su poder desestresante. Genera no solo bienestar, tan bien tranquilidad y estimula áreas cerebrales relacionadas con la motricidad, los sentidos y la creatividad.
Colorear tiene un efecto desestresante porque al concentrarnos en esa actividad, ponemos el foco en ella y lo alejamos de lo que nos preocupa, pero además activa nuestra imaginación y nos hace retroceder a nuestra infancia, un periodo en el que seguramente la mayoría teníamos mucho menos estrés, lo que nos genera un bienestar inmediato de manera inconsciente.
Es una gran manera de desconectar del mundo virtual al que estamos tan acostumbrados. Volver al papel y al lápiz es una manera simple de entretenimiento, dejando de utilizar las tecnologías que absorben tanto nuestra energía.
Para ello tienes que concentrarte en mantenerte dentro de las líneas de los dibujos, eligiendo colores o trazos que coincidan de una manera estéticamente bella.
Los psicólogos sugieren que ayuda a desarrollar habilidades relacionadas con la organización y resolución de problemas, ya que las áreas del cerebro responsables de estas tareas son las mismas que cuando estamos pintando un cuadro.
Esta es una de las actividades que todavía nos permiten desarrollar la coordinación, ya que tenemos nuestro cerebro y nuestras manos ocupadas en un esfuerzo por obtener el resultado artístico final que esperamos a lograr.
El cerebro funciona en la concentración y las manos en los aspectos de control de los músculos, lo que contribuye a que podamos mantener las habilidades importantes que se suelen perder con el paso de los años.
En países como Francia o Reino Unido, los libros de colorear para adultos son un éxito de ventas e incluso la editorial gala Hachette tiene una colección llamada Art-Thérapie con una veintena de volúmenes antiestrés con todo tipo de dibujos, desde libros de mariposas y flores hasta cupcakes, graffitis o motivos psicodélicos.
Esta tendencia bibliográfica está empezando a llegar a España. El viñetista Antonio Fraguas, Forges, ha publicado esta semana Coloréitor, «un libro antiestrés», como proclama su editorial.
Además en las redes sociales los nuevos artistas postean sus creaciones o intercambian consejos. Así que ya sabes, si estás estresado coge papel y rotuladores y… ¡a colorear!
