El dolor de oído siempre resulta un dolor muy molesto ya sea agudo, punzante o transitorio. Básicamente este dolor se produce por la acumulación de líquido en el oído medio y por la presión que este líquido acumulado ejerce sobre el tímpano. En algunos casos, este dolor repentino se inicia como consecuencia del frío.
Las temperaturas están bajando estos últimos días, y así como nos abrigamos las manos, el cuello y el cuerpo es fundamental que mantengamos los oídos a buen recaudo. Las enfermedades de oídos se producen con más frecuencia en invierno, debido sobre todo a las bajas temperaturas y suelen ser infecciones virales que pueden llegar a durar hasta dos semanas.
Aunque todos sabemos remedios caseros para calmar este tipo de dolor como el algodón con aceite son muchos los otorrinos que este piensan que «este remedio» puede hacer más daño que beneficio. El mejor aliviado para este tipo de dolor es el calor seco aunque si es muy intenso lo mejor es acudir a Urgencias. No descubrimos nada si insistimos en que la mejor manera de prevenir los catarros y las posibles otitis empieza por abrigarse bien con gorros, bufandas u orejeras. Y en el caso de los niños, realizar lavados nasales para despejar esta vía, que es la encargada de calentar y humedecer el aire frío en invierno.
Si vemos que se está acumulando demasiada cera en los oídos, es mejor quitar sólo la que se produce en el exterior del mismo sin hacerlo en la zona interna, ya que no es malo que se produzca demasiada y lo único que vamos a conseguir es hacer mucho más daño.
El control otorrinolaringológico previo a las estaciones invernales es fundamental si se busca evaluar la necesidad de un tratamiento preventivo. En cambio, si aparece una congestión nasal, por ejemplo, la consulta debe ser inmediata. Este tipo de cuadros favorecen la aparición de otitis.
En general para cuidar los oídos basta con seguir pequeños consejos. En primer lugar, el cuidado y la limpieza del mismo. Además desde temprana edad hay que evitar someterlos a ruidos intensos para prevenir problemas auditivos e infecciones. Asimismo hay que tener cuidado con la gripe, catarro e infecciones y finalmente, siempre que notes molestias debes visitar al especialista.
