¿Sabes cuándo llevar a tu hijo al médico por un resfriado?

Con la llegada de septiembre, se produce un cambio importante en la rutina de los más pequeños de la casa: vuelven a la guardería y al colegio y comienzan a bajar las temperaturas. Es común en esta época que comience a producirse tos y mocos, clásicos síntomas del resfriado común. Se trata de algo que puede llegar a preocupar a los padres aunque es necesario determinar cuándo actuar llevando al niño o niña al médico.

Como reglas generales, requiere atención pediátrica los niños y niñas que tengan los siguientes síntomas:

  • Tener más de 38° de fiebre (especialmente si es menor de 2 meses)
  • Problemas al respirar. En esta caso habría que observar si tiene la nariz muy tapada y tiene el llamado «tiraje intercostal» (se da cuando los músculos entre las costillas tiran hacia dentro).
  • Respira muy deprisa y esta respiración es silbante o presenta «pitidos».
  • Tos irritable que impide el descanso nocturno o lo despierta.
  • Presentar dolor de oído o de cabeza.
  • Tener más de 4 días que tiene fiebre aunque mantenga un buen estado general.

No obstante hay que recordar que la tos no siempre es mala ya que a veces se comporta como un mecanismo para eliminar secreciones en las vías aéreas. Es lo que se denomina tos «productiva» y sirve para arranca mucosidad por que lo que debe intentar suprimirse a base de un uso exagerado de descongestionantes y calmantes de la tos. En casos que sea muy abundante, es bueno llevar a cabo fisiología respiratoria, es decir, realizar lavados de suero.

No obstante, es difícil para los padres, especialmente primerizos, determinar los síntomas de forma correcta por lo que, en caso de duda, recomendamos acudir al pediatra que recomendará las pautas a seguir tras un reconocimiento del pequeño.