Estos días de mucho ajetreo es probable que tus piernas se resientan más de lo normal. Pasar muchas horas al día en pie, utilizar tacones inadecuados y no descansar bien hacen que cuando llegue la noche no podamos más con las piernas.
Pero esto es pasado porque te vamos a dar unos consejos para evitarlo, así que toma toma.
Posición adecuada: Cuando llegues a casa cansada, quítate los zapatos, ponte ropa cómoda y siéntate – o túmbate- poniendo las piernas en alto. De este modo facilitamos la circulación y permitimos que se vayan descongestionando. Con 20 minutos es suficiente.
Agua fría: Quizás es el más sencillo y también el más rápido. Cuando te des una ducha, deja correr el agua fría suavemente sobre las piernas, e instantáneamente, la sensación de incomodidad desaparecerá. El agua fría estimula las acciones de los capilares y favorece el buen funcionamiento de las venas. También hidrata la piel y relaja los músculos, calmando los dolores y la sensación de incomodidad.
Beber abundante agua: Los líquidos que ingiere el cuerpo son los encargados de eliminar toxinas y depurar todo el organismo, facilitando la eliminación de grasas y toxinas.
Hacer ejercicio: Los ejercicios más aconsejables para luchar contra las piernas cansadas son la natación, el ciclismo, correr o andar.
No permanecer mucho rato sentado con las piernas cruzadas o de pie: Si se está en casa o en el trabajo y se siente la sensación de pesadez propia de las piernas cansadas se aconseja ponerse de puntillas y agacharse unas cuantas veces para que la circulación sanguínea vuelva a su flujo normal.
Hacerse masajes: Al terminar la jornada es muy aconsejable darse unos masajes en todas las piernas para que descansen y recobren su bienestar. La mejor manera de realizar un masaje para el cansancio de las piernas es empezando desde los pies e ir subiendo hasta los muslos con movimientos rotatorios.
