¡Cuidado con la ola de calor!

La hidratación se ha convertido en un factor fundamental para la salud del ser humano y más en época de especial calor como el verano. Aún así no debemos dejarlo pasar y estar hidratado a diario máxime en días como los de esta semana que, sin ser verano, el calor aprieta. Para esta semana la Agencia Estatal de Meteorología ha avisado que se llegará a los 40º y saltará la alerta amarilla.

La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) indica que el requerimiento diario de agua y líquidos -en condiciones normales-, ha de establecerse entre 2 y 2,5 litros tanto en mujeres como en hombres adultos. Dependiendo de las condiciones ambientales, actividad física y condiciones fisiológicas, hay que aumentar la cantidad de líquidos, como ocurre ante las altas temperaturas.

En términos generales, los síntomas característicos del agotamiento por el calor son: Sed, pérdida del apetito, dolor de cabeza, palidez, mareo, náuseas, piel seca, vómito, fatiga o propensión al desmayo, visión borrosa o respiración superficial.

Si, además de exposición excesiva al calor externo la persona tiene calor interno generado por la realización de alguna actividad física como, por ejemplo, correr, puede desarrollar un choque de calor o insolación potencialmente mortal. Por ello es recomendable bajar el ritmo de deporte durante estos días y, si se hace, mantenerse lo más hidratado posible.

Os dejamos unas recomendaciones para prevenir problemas con el calor:

Evitar la exposición directa al sol especialmente entre las 9:30 a.m. y 4:00 p.m.  En caso de tener que salir de todos modos a estas horas, utilizar un protector solar adecuado al tipo de piel (en caso de duda pregunta a tu médico o farmacéutico sobre el que más conviene), y aplicar media hora antes de salir a la calle, renovándolo cada dos o tres horas.

Evitar el esfuerzo físico durante la parte más calurosa del día especialmente si el aire está húmedo.

Beber mucho líquidos durante el día y en especial antes de exponerse al calor.

No tomar bebidas con alcohol o cafeína, ya que la rápida metabolización del alcohol eleva la temperatura del cuerpo mientras que la cafeína es un diurético moderado que acelera la deshidratación.

No fumar. El tabaco constriñe los vasos sanguíneos y altera la capacidad del fumador para aclimatarse al calor.

Usar un periódico, servilleta o lo que tenga a mano para abanicarse.