Las bebidas también pueden ser saludables en verano

El verano trae consigo la necesidad de mantener hidratado nuestro cuerpo de forma permanente. Aunque se recomienda ingerir entre 3 y 5 litros de agua diarios en esta época, a veces es normal que se apetezca otra clase de bebidas que aporten sabor y color pero que además sean saludables.

Os acercamos algunas de las bebidas más refrescantes y saludables para tomar en cualquier sitio y disfrutar del verano sin descuidar tu salud:

  • Té frío: Quizás sea la bebida por excelencia del verano ya que a su poder refrescante se une que no tiene prácticamente ninguna caloría, se puede tomar a cualquier hora del día y resulta una buena forma de evitar picar entre horas. También hay que tener en cuenta que se puede elaborar en casa, dándole el punto de sabor que más guste: dulce, amarga, cítrica,…
  • Zumo de frutas: Aunque se trata de una bebida «de toda la vida», se ha vuelto a poner de moda gracias a los famosos ‘smoothies’ que puedes encontrar en muchas tiendas y establecimientos. Aunque se trata de una bebida que se puede consumir durante todo el año, es especialmente en verano cuando más se consumo debido a su poder refrescante. Aporta gran cantidad de vitaminas y minerales a partir de la fruta y puede sustituir a la comida de media mañana o la merienda. Dependiendo de la fruta elegida, puede contener un sabor diferente pero hay que tener cuidado en caso de estar a dieta puesto que, aunque son saludables, algunas frutas contienen azúcar. En verano se recomienda las frutas de temporada para su elaboración como la piña, la sandía o el melón, aunque también el pero, la pera o el plátano son buenas opciones.
  • Café helado: Los amantes del café también tienen una opción refrescante con otra de las modas que se están extendiendo Shakerato, un café sin leche tipo “espresso” que se bate muy frío con hielo. Si quieres hacerlo manualmente, puedes añadirle azúcar de caña integral e incluso algún aderezo para darle tu toque personal.
  • Tinto de verano: Como su nombre indica es una de las bebidas más consumidas en la época estival. Se compone de vino tinto mezclado con bebida gaseosa (naranja, limón o blanca) con hielo. Al contrario de lo que se puede pensar, eligiendo bien los ingredientes y tomándolo con moderación, el tinto de verano no tiene por qué ser perjudicial para la salud. Para empezar, hoy en día existen preparados sin alcohol para aquellas personas que no les guste o puedan ingerir alcohol. A esto se unen que la mayoría de las bebidas gaseosas utilizadas para la mezcla no contienen azúcar. Entre los beneficios que aporta se encuentra que favorece la salud cardiovascular y favorece el descanso.
  • Sangría: otro de los clásicos veraniegos. Similar al tinto de verano, puede llevar añadido muchos más ingredientes dependiendo del gusto de cada persona, aunque hay que destacar la fruta, que se mezcla con el tinto para aportar además de hidratación, alimentación. Además puede llevar bebidas alcohólicas, azúcar, canela, aderezos, etc.. que le aportan un sabor diferente a cada receta. Como ocurre con el tinto de verano, hay que ser responsables con el consumo de esta bebida y no abusar de su ingestión.
  • Zumo de tomate: Refrescante y bajo en calorías, es una bebida muy recomendable para tomar a media mañana o la merienda. Se puede preparar manualmente o consumir productos comerciales. En cualquier caso encontramos en esta refrescante bebida vitaminas con importantes funciones anticancerígenas, como los taninos, y además ayuda a proteger nuestra piel del sol por su contenido en carotenos.

Esto son solo algunas opciones a la que se pueden añadir otras más o menos saludables pero igualmente refrescantes.