Si te da pereza salir a hacer ejercicio, métete en el agua

Si la pereza se apodera de ti a la hora de hacer ejercicio, cuando el calor acompaña esta se puede multiplicar. Pero no hay mal que por bien no venga. Si el asfalto no es lo tuyo, ¡métete en el agua!

Lo bueno de hacer ejercicio en el agua es que parece más un juego que un entrenamiento y la pereza, todo hay que decirlo, desaparece. Quemas calorías, a razón de unas 10 o 12 por minuto, si te ejercitas a tope. Además, el agua te ofrece una cierta resistencia que te ayudará a mantener tonificados tus músculos.

La rutina en el agua consiste en que hagas tantas repeticiones como seas capaz de cada ejercicio, durante un minuto, para pasar inmediatamente al siguiente. Cuando los hayas acabado, descansa 2 minutos y vuelve a hacer otra super serie. En todos los ejercicios trata de mantener apretados tus abdominales, glúteos y piernas.

Es necesario que siempre que te metas al agua lo hagas bajo la tutela de un profesional más que yendo por libre ya que si la técnica que empleas no es la correcta puede ocasionar una lesión.

Los resultados se observan tras los dos o tres primeros meses, ya que suelen ser sesiones de 45 minutos o una hora en dos clases semanales. Es así a partir de las 10 clases cuando se pueden ir notando los beneficios ya que primero el cuerpo tiene que adaptarse a la actividad.

Si lo tienes claro, ¡al agua pato!