Adicción a internet, una realidad dentro del debate médico

Especialistas discuten sobre si existe una enfermedad psicológica a este tipo de comportamiento compulsivo pero es cierto que afecta tanto a la persona como a su entorno.

 Se puede llamar de muchas maneras, unos pereza, otros hábitos, hay quien los llama costumbre y algunos adicción, pero no hay duda de que existe una serie de comportamientos en torno a internet y el ordenados que puede considerarse obsesivo compulsivo. Personas que dejan a un lado su vida personal para estar en contacto con todo lo que llega a ofrecer la red de redes. Pero, ¿cómo reconocerlo?

Para ello existen una serie de síntomas derivados del comportamiento que nos dan pistas de cuándo una persona necesita ayuda. Entre estos se encuentran la sensación de euforia cuando se conectan o, en el caso contrario, inquietud cuando no están online; revisar obsesivamente el correo electrónico aún a sabiendas que no va a ver novedades; jugar durante largas jornadas a juegos online; preferir chat o redes sociales a relaciones interpersonales. Todo ello lleva a las personas a problemas familiares, en el trabajo, o incluso en nuestra salud y aseo personal y conlleva riesgos para la salud.

En este sentido hay que tener especial cuidado con los niños y adolescentes, un colectivo que, ante la lógica falta de madurez, se expone de manera más fácil a internet. Por ello, evitar que estén solos ante el ordenador, eliminar cualquier aparato con acceso a internet de su cuarto o gestionar los tiempos de acceso son buenas medidas para controlarlos y evitar males mayores.

Medicamente, existe un gran debate entre la comunidad médica sobre catalogar a la adicción a Internet y los ordenadores como enfermedad ya que muchos psicólogos y psiquiatras consideran que es un comportamiento compulsivo que va enlazado a una condición oculta. Sin embargo, otros especialistas consideran que la adicción a los ordenadores e internet surge realmente en gente que no pueden controlar sus impulsos, llevando a la obsesicón.

A veces, es suficiente con tomar medidas con sentido común que ayuden a la persona a evitar este tipo de comportamientos compulsivos:
– Pon límites de tiempo: Márcar un horario o contar con señales (alarmas) que indiquen el tiempo transcurrido es una buena acción para evitar estar demasiado tiempo en internet.
– Cambia las rutinas: Alternar en la medida posible el acceso a internet en tramos horarios (mañana, tarde o noche) puede reducir la pemanencia frente al ordenador y evita caer en rutinas monótonas.
– Contar con software dirigidos a restringir el acceso a sitios Web en el que se suele visitar compulsivamente.
– Plantear y asignar acciones en horarios donde se suele estar conectados: Prácticar deporte, pasear, aprender idiomas en clases presenciales o desarrollar cualquier tipo de tarea que requiera tiempo fuera de internet te ayudará a evitar la tentación de usar el ordenador.
– Interactuar y supervisar el uso del ordenador en personas que presenten síntomas de obsesión o en jóvenes y niños, explicándoles la necesidad de hacer un uso responsable de internet y el bienestar que produce realizar otras acciones al aire libre o acompañados de familia o amigos.

No obstante, ante síntomas claros de adicción, desde el Centro Médico siempre recomendamos acudir a un especialista que pueda diagnósticar y tratar cualquier tipo de desviación u obsesión.