No olvides adelantar el reloj

Como viene siendo habitual, una cosa que no falla en otoño es el cambio de hora.

La madrugada del próximo domingo 25 de octubre las agujas retrocederán una hora, a las 03:00 serán las 02:00, y entrará en vigor el nuevo horario de invierno. Durante el día habrá una hora menos de luz ya que oscurece antes pero el próximo domingo tendremos una hora más dormir.

La justificación de este cambio no es otra que termina el horario de verano para dar paso al de invierno y los cambios en el reloj se ven afectados en la primavera (que se adelanta una hora) y en el otoño (que se atrasa una hora).

Esta costumbre de atrasar el reloj en hora en invierno y adelantarlo en verano se empezó a usar de forma generalizada en 1974 para poder aprovechar mejor la luz del sol (y consumir menos electricidad) tras la primera crisis del petróleo.

Pero, ¿nos afecta el cambio de hora?

Hay estudios que, con mayor o menor fortuna, sostienen que esa medida no solo afecta al sueño, sino que, atención, da lugar a más ataques del corazón, aumentan los accidentes laborales, suben los siniestros de tráfico, hay más suicidios, los chavales sacan peores notas en los exámenes y hasta las bolsas lo notan con caídas en el Ibex.

Pero no hay que alarmarse. Quizás los más propensos a sufrir algún inconveniente con este cambio sean los más peques, los adultos se adaptan con normalidad.

Lo que de verdad nos puede traer un poco locos es el sol… Y es que a partir del próximo domingo los días son más cortos y la luz natural es menor. La luz influye en la serotonina, que activa nuestra sensación de bienestar, felicidad, relajación. Y ahora, cuando nos acercamos al invierno, tenemos menos horas de sol.

Así que lo mejor es continuar haciendo la vida normal y eso sí… Que no se os olvide adelantar los relojes…