La siesta, un lujo necesario

Dos de cada tres españoles dedicaría entre 20 y 60 minutos a diario si pudieran a este hábito que ayuda a evitar problemas cardiovasculares, liberar estrés y, recientemente descubierto, contrarrestar los efectos de dormir poco

El actual ritmo de vida que llevan la mayoría de las personas impide en muchas ocasiones disfrutar de una reparadora siesta después de comer. El trabajo, con horarios de mañana y tarde, el cuidado de niños o mayores o la realización de actividad física o de ocio, entre otros, no dejan tiempo para este hábito saludable. Y es que investigaciones a nivel mundial ha descubierto los beneficios de la siesta para disminuir riesgos cardiovasculares, liberar estrés, aumentar la concentración y fortalecer el sistema inmunológico.

Además, a esto se une recientes investigaciones que apuestan por la siesta para reparar la falta de sueño nocturno, un problema cada vez mayor y perjudicial para la salud que afecta a más de un 30% de la población mundial. Dormir un promedio de 6 horas diarias, especialmente de lunes a viernes, es algo que hace muchas personas y que está convirtiendo a la falta de sueño en un problema de salud pública ya que puede derivar en enfermedades crónicas como la obesidad, diabetes, hipertensión o depresión.

Para comprobarlo, una investigación internacional ha llevado a cabo un estudio aleatorio para examinar la relación entre las hormonas y el sueño a un grupo de hombres sanos de entre 25 y 31 años. Durante las sesiones de prueba de sueño, comprobaron que la falta de sueño aumenta en más de dos veces el nivel de norepinefrina, una hormona relacionada con el estrés y que eleva la frecuencia cardiaca, la presión arterial y el azúcar en sangre. Sin embargo, esto no se detectaba cuando el grupo se echaba una siesta después de comer.

La siesta, un sueño para muchos

A los resultados de investigaciones, se une el propio deseo de las personas de echarse una siesta. Así 2 de cada 3 españoles admiten que si puedieran dedicarían entre 20 y 60 minutos a este hábito. Esto se relaciona también con la actividad durante el día. Así, un estudio realizado en nuestro país ha revelado que el 41% de los españoles suele dormir la siesta al menos una vez en la semana.

Por otro lado, 70 % de los encuestados en el estudio aseguran sentirse con más vitalidad durante la primera hora del día (entre las 9:00 y las 13:00 horas) y que muchos, en especial los hombres, cambian la siesta por una actividad física o una bebida energética.