Reducir la diabetes, el secreto está en la alimentación

Casi cinco millones de personas padecen diabetes en España, una cifra que la convierte en una de las enfermedades más conocidas por la población. Por tanto pocos secretos guarda esta afección para la sociedad, especialmente para pacientes y familiares, pero no por ello hay que olvidar uno de los factores básicos que ayudan a reducirsus síntomas y a prevenir un empeoramiento: la alimentación.

En la diabetes, el cuerpo no puede regular la cantidad de azúcar en la sangre, afectando a la forma en la que usa la glucosa. La falta o ressistencia de la insulina, una hormona que produce el páncreas, es el desencadenante.

Los resultados son altos niveles de azúcar en sangre y, por tanto, síntomas relacionados con problemas oculares (que puden desembocar en ceguera), problemas circulatorios con la aparición de úlceras e infecciones en las piernas o los pies, daño a los nervios en el cuerpo causando dolor, hormigueo o pérdida de la sensibilidad, problemas renales, debilitamiento del sistema inmunitario y aumento de la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular.

Cómo toda enfermedad, especialmente si como es el caso se trata de algo crónico, es importante tener un seguimiento médico puntual para evaluar la situación y corregir tratamientos en caso que fuera necesario crónica. Sin embargo, existen recomendaciones generales que es el propio paciente el que debe llevarlas a cabo a través de cambios en sus rutinas. La pregunta es: ¿Todo el mundo conoce qué hay que hacer para rebajar o mantener los niveles de azúcar en sangre?

Exceptuando la obviedad de evitar alimentos y bebidas con un alto contenido en azúcares, recordamos los principales consejos, muchos de los cuales se relacionan con la alimentación:

  • Eliminar los hidratos de carbono refinados de la dieta (fritos, bollería industrial,…) y reducir o controlar la ingesta de hidratos de carbono simples, que se obtienen de algunas frutas. Estos se convierten en glucosa de forma muy rápida durante la digestión, provocando que lo niveles de glucosa en sangre aumenten de manera masiva.
  • Reducir la cantidad de alimentos en las comidas. Esto no significa comer menos, sino repartir en diferentes momentos del día. Así las digestiones son más rápidas y, por ende, mejora el tránsito intestinal.
  • Aumentar la ingesta de fibra con alimentos como las lentejas, las alubias, la zanahoria, el brócoli o la avena, ya que este tipo de fibra ayuda a ralentizar el proceso de absorción de azúcares regulando así los niveles de glucosa en sangre. Además evitan el estreñimiento.
  • Beber entre 2 y 3 litros de agua diario, que puede acompañarse por otro tipo de bebidas como las infusiones. Esto permite una mayor depuración del cuerpo a través de la eliminación de toxinas a través de la orina.
  • Realizar alguna actividad física: caminar, correr, montar en bicicleta, nadar, bailar, ir al gimnasio… Se recomienda realiarlo de forma diaria aunque, si no es posible, al menos 3 o 4 veces a la semana. De esta forma, el cuerpo utiliza la glucosa como fuente de energía por lo que favorece su bajada. La intensidad de la misma dependerá de cada persona, situación y momento.

Estos consejos junto con las propuestas del profesional médico y la medicación adecuada, permitirán a los diabéticos mejorar su salud y su calidad de vida, sin duda un esfuerzo que merece la pena.

En el Centro Médico Los Cerros contamos con un área de Enfermería especialmente creado para llevar a cabo programas de control de diabetes lo que, junto a nuestra área de Nutrición y Dietética, forman un equipo perfecto para cuidar la diabetes de nuestros pacientes.