Las fiestas navideñas son un descontrol en cuanto a comida se refiere y tendemos a coger unos cuantos kilos. No te asustes, es normal. Con la llegada de la «rutina» a nuestras vidas uno de los propósitos de muchas personas es perder esos kilos de las navidades. Es importante hacerlo con una buena dieta y nada de «dietas drásticas».
Por ello, lo primero que hay que hacer es tener una dieta basada en la combinación de alimentos y en ritmos de comidas racionales, con al menos cuatro comidas y sin picar entre horas. El comienzo del año es un buen momento para cambiar los hábitos nocivos para la salud y plantearse una alimentación saludable.
Se estima que durante las fiestas se pueden llegar a ganar de 2 a 5 kilos de peso. Por tanto, no se trata de quitarse los kilos en unos días, sino de «quitarse el exceso de grasa» que se ha acumulado estos días. Y para ello se deben «recuperar» hábitos saludables y actividad física de modo que «se pueda ir perdiendo peso de manera paulatina».
La dieta mediterránea puede ser un buen aliado durante los primeros días del año y además ayuda a reducir los riesgos cardiovasculares. De modo que hay que hacer una dieta equilibrada, con carbohidratos, grasas y proteínas; es preferible el pescado a la carne, tratar de huir de las grasas animales y de los dulces.
Algunos hábitos que debemos conseguir llevar a nuestra rutina son: dormir las horas suficientes; regresar a una pauta nutricional basada en la dieta mediterránea; incorporar alimentos bajos en grasas saturadas, colesterol y sodio. Y alimentos ricos en fibra y ácidos grasos esenciales: frutas, verduras, cereales integrales, lácteos desnatados, frutos secos, carnes magras y pescado azul.
Asimismo no debemos olvidar combinar una buena alimentación con algún tipo de actividad física. Si no puedes apuntarte al gimnasio basta con caminar entre 30-40 minutos diarios.
